The Class President

Mike The Ruler

Obseso de la moda. El más esquivo. Delegado de la clase.

Aupado por el voto popular, Mike the Ruler es más inteligente que el niño medio de Instagram. Un héroe de culto con gafas de la nueva ola neoyorquina desde que tenía 13 años, Mike –cuyo nombre real es Michael Hope– sigue demostrando que estilo y contenido nunca deben considerarse pasatiempos mutuamente excluyentes. Estudiante de secundaria durante el día, su conocimiento de la historia de la moda es mucho más profundo que un intrascendente #tbt. Prefiere leer sobre Helmut Lang y Raf Simons y establecer sus propias conexiones. «Hago más investigación online, prefiero leer», afirma. «Estoy hambriento de información». Dicho esto, aprecia el Instagram de «imágenes de Young Thug junto a pinturas antiguas» tanto como cualquiera…

Mike lleva los siguientes modelos de vista: Giorgio Armani AR7069; Giorgio Armani AR7114; Oliver Peoples OV5336U

Sin normas de vestir. Dentro de unos límites

Mike, The Class President

Sobre las normas de vestir
«Definitivamente, la paleta cromática tiene que ser de una forma específica porque no puedes tener ropa que desentone. Los colores tienen que combinar. Además, la gente debe tener en cuenta su color de ojos, piel y pelo, porque es muy importante a la hora de escoger la ropa. Personalmente, solo llevo unas cuantas marcas concretas. Muchas prendas antiguas de Helmut Lang, cuando aún diseñaba su propia marca. Es mi tipo de diseñador favorito: Me gusta su enfoque minimalista y que siga siendo único y especial al mismo tiempo.»

Sobre la comida de la cafetería
«La comida es importante. ¿Qué platos debería haber siempre en la cafetería? ¡Fideos picantes con ternera! Superpicantes, porque la gente tiene que aumentar su tolerancia al picante. Sabores originales de refrescos bien fríos. Y, por supuesto, buen pan. Buen pan y buena carne. Y para el que no quiera comer carne, una buena opción vegetariana como el tofu. Mucha comida con soja. Me encanta.»

Sobre resistir a la nostalgia
«Viendo cómo va el mundo, miro el futuro con pesimismo. Pero en términos de arte y moda, soy bastante optimista porque hay mucho talento ahí fuera. Me alegro de que sea así porque la gente siempre dice “Oh, los 80 y los 90 fueron tan geniales”, pero si lo piensas bien, algunas de las cosas que se hicieron eran bastante cursis. Creo que las cosas van a ser así durante un tiempo; la paleta de colores se suavizará y habrá menos brillos. Pero igual solo lo digo porque para mí es lo ideal y espero que sea así…»