The Dreamer

Gray Sorrenti

Espíritu puro. Muy sensible. Soñadora americana.

Mágica y misteriosa, Gray Sorrenti es la chica de tus sueños. En un equilibrio entre su tranquilidad innata y la contagiosa chispa creativa que la mueve, sus incursiones en el mundo de la fotografía demuestran que ha salido claramente a su padre, el fotógrafo de moda Mario Sorrenti. « Fotografío a mis amigos y a la gente que me rodea», explica. «Yo pregunto “¿Qué es lo que más os gusta?” y ellos contestan “los dulces” o “tocar la guitarra”, y yo organizo una sesión con un montón de caramelos o alguien tocando la guitarra. Cuando alguien está en su estado natural, resulta más bello». Cuandono está en Nueva York, la podrás encontrar haciendo planes y dando rienda suelta a su pasión por viajar: en un viaje espontáneo con amigos en una “furgoneta de las antiguas” o en su lugar favorito del mundo: la casa de sus padres en Mallorca. Lo que más feliz le hace es rellenar su cuaderno de bocetos u observar el mundo a través de su objetivo. Es el tipo de chica que te dejará una rosa en tu taquilla, simplemente porque sí. Ni se te ocurra decirle que parece que ella y sus amigos están en las nubes. «Esta generación sí se entera de lo que pasa a su alrededor», dice de sus compañeros. «Es esperanzador».

Gray lleva los siguientes modelos de vista: Dolce&Gabbana DG3247; Miu Miu MU50PV; Ray-Ban RX6049

El amor es como un nuevo color, ¿entiendes?

Gray, The Dreamer

Sobre la espiritualidad y los fantasmas
«Claro que creo en el más allá y en los espíritus. Desde pequeña he sentido una conexión con algo que está más allá. Mi madre me cuenta que cuando tenía dos años me sentaba en una esquina y me ponía a discutir con “alguien”. Me preguntaba “Gray, ¿te pasa algo? y yo respondía “no, nada” y seguía hablando. Entonces me decía “Gray, ¿con quién estás discutiendo? ¿te está molestando esta persona? y yo contestaba “no, solo estamos hablando”. Nuestra casa estaba encantada y había un espíritu al que estaba muy unida. Mi mamá los llamaba “cariños”. De joven se es más creativo y se ven las cosas de forma diferente. Creo que a los espíritus les gusta eso. No te van a comer, solo les interesas».

Sobre el optimismo
«Mis amigos y mi familia consiguen que mire al futuro con optimismo. Pero no van a estar conmigo siempre, ¿sabes? Y eso es triste. Aunque Bernie Sanders no gane, hay un montón de chavales muy grandes que lo apoyan, aunque no tengan edad para votar. Eso me hace sentir bien porque las nuevas generaciones vienen pisando fuerte. Es como si estuviéramos perdiendo el rumbo, pero creo que las nuevas generaciones tienen los pies en la tierra y saben lo que pasa a su alrededor. Saben lo que conviene a todo el mundo. En ese sentido, hay esperanza. Para mí, sinceramente, lo importante es el respeto, el amor y la elegancia. Esas cosas».

Sobre la familia y la búsqueda de la magia
«El pueblo al que voy en verano, Deyá, es un lugar absolutamente mágico. Está en Mallorca y mi familia tiene una casa allí. Nos alojamos en pequeñas viviendas. Cuando estoy allí, es como si no pasase el tiempo. El tiempo no existe. Hay gente de todas las edades y todos estamos con todos. Vamos a diferentes playas donde tienes que caminar un buen rato hasta llegar al agua entre enormes peñascos. Nos tiramos al agua directamente desde las rocas. ¡Se puede saltar desde mucha altura! Tenemos muchos amigos allí, tocamos la guitarra y hacemos una paella mientras vemos la puesta de sol. La familia lo es todo para mí. Cuando era pequeña, me gustaba sentarme con mi madre y hacer esculturas de lo que se nos ocurriera, o pintar con mi padre. Nos poníamos a pintar en el jardín mientras escuchábamos Velvet Underground… son mis mejores amigos, no podría vivir sin ellos».